7 de noviembre de 2012

Las chicas de la F1: Carrera de historia y belleza extranjera en Abu Dabi.

Todo comenzó un buen Sábado 3 de Noviembre. El reloj marcaba las 13:30h. y ya llevaba quince largos minutos embobado viendo Megatrix, esperando el comiendo de la Clasificación más larga que se recuerda.

El Sol cansado de un duro día de trabajo se iba escondiendo sobre el lejano horizonte mientras los favoritos iban salvando los cortes, hasta encontrarse los últimos diez pilotos que lucharían por el primer premio, la pole position. Esta vez el enemigo a batir no era el hombre venido de tierras germanas, si no un caballero ingles en su plateada montura.

La noche vencía al Sol y extendía sus dominios sobre Abu Dabi, las luces iluminaban el negro asfalto mientras Fernando Alonso conseguía colocarse cuarto a falta de unos pocos minutos para el final. Tras él llegaba Lewis Hamilton que lo superaba por unas inmensas nueve décimas y conseguía así ser la punta de la lanza. Después de ese tiempo, los rivales y sus coches como perros rabiosos se enzarzarían en una lucha para intentar batir al chico ingles, pero no lo consiguieron. Todos sucumbieron bajo su trono y acabaron relegando a nuestro Fernando Alonso al infierno de la séptima posición, en medio de todos, en tierra de nadie.

Pero esta historia no acaba aquí, el reloj esta vez marcaba las 15:03h. y la noche se alargaría en una intensa agonía para pilotos, equipos, periodistas, todos pendientes de la FIA y su decisión sobre los Toros Rojos. Vettel había tenido que abandonar su montura en mitad de la pista.
Todos nos preguntábamos que pasaba, nos aferrábamos a las redes sociales que nos mantenían en vilo y los rumores no tardaron en surgir al poco que se abrían las puertas del garage de la FIA y se veía a una muchedumbre rodeando el coche del alemán. Llamaban a ingenieros, jefes, pilotos, todos de RedBull en busca del motivo que les llevara a romper las normas. Tras más de cuatro horas el garage abrió sus puertas, la implacable FIA con Jean Todt a la cabeza imponía una sanción a Sebastian que le relegarían a salir desde el pit lane, es triste celebrar una sanción pero así lo hicimos. Lo mejor estaba por llegar. El reloj marcaba las 19:48h.


Domingo 4 de Noviembre. día de la carrera.

Todo comenzaba de cara para el orgulloso caballero inglés, partía desde el primer puesto y se había quitado a su máximo rival de carrera gracias a la FIA, la responsabilidad de ponérselo difícil por parte de RedBull recaía completamente en Mark Webber.
Pero hay un piloto que esperaba en las sombras, sin ser una amenaza, sin parecerla que iba a llevar a su equipo a la gloria veintitrés años después.

Comenzó así la carrera, Lewis se adelantaba, Kimi salia como una exhalación y se ponía segundo, Webber hizo todo lo contrario y se colocó justo delante de Fernando que con una maniobra digna de un maestro hizo buena cuenta del australiano en la segunda recta del circuito, mientras tanto Vettel adelantaba a los rivales como si fueran de una categoría menor.

Pasaban las vueltas y cuando todo parecía normalizarse, ocurrió un tremendo accidente entre Narain y Rosberg que obligó a salir a un piloto que iba a marcar el transcurrir de la carrera Bernd Mayländer, el único piloto que todos los GP que ha corrido ha acabado liderando la carrera.

Salió el Safety Car con Bernd a sus mandos, reuniendo a todos y cada uno de los pilotos que aun se mantenían junto a sus monturas mientras los comisarios limpiaban de trozos esparcidos el asfalto, eso hizo que la diferencia entre el alemán y el español bajara a siete segundos, pero RedBull decidió hacer entrar a su niño prodigio para cambiar de ruedas e intentar aguantar hasta el final, volvía a pista último. Pero pese al incesante rió de rivales que tenía delante, consiguió volver a remar con facilidad adelantando en pista y en las paradas hasta que el la flecha de plata de Hamilton dijo basta y tuvo que abandonar colocando al piloto finlandés a la cabeza, seguido por el español.

Detrás de ellos rodaba Webber que en su afán de pasar a Massa tuvieron un toque que hizo trompear al brasileño poniéndole en bandeja de plata la posición a Vettel que poco después durante el cambio de ruedas de Fernando conseguiría pasarlo, hasta que sus neumáticos dijeron basta y tuvo que entrar para poner las ruedas más blandas. Nada más salir y como si el destino estuviera jugando con nosotros otro incidente hizo que tomara las riendas de la carrera Mayländer y su Safety Car, volviendo a juntar pilotos y monoplazas para la última parte de la obra.

La oscuridad caía sobre el cielo de Abu Dabi, los dígitos en los volantes se hacían deslumbrantes mientras el alemán se acercaba peligrosamente a Jenson Button, nuestro español tiraba como un poseso hacia Kimi intentando hacer lo imposible, mientras derrapaba cada vez más por culpa de sus neumáticos que no daban a basto. Ya quedaban pocas vueltas para el final y el incesante Vettel conseguía pasar al inglés colocándose tercero protagonizando junto a su coche y algo de la diosa fortuna una de las mayores remontadas que se recuerdan. Ahí se iba a quedar hasta la bandera a cuadros que bajo la oscura noche vería primero al Hombre de Hielo, recogiendo el primer puesto desde Ayrton Senna y haciendo historia con Lotus veintitrés años después. Después llegaría el samurai español que veía como ante su maestría solo lograba cortarle tres de los trece puntos que lo separan del caballero alemán.

Ahora solo quedan dos carreras, próxima parada Austin, Texas. Toca cruzar el charco y esperar que la magia surga en los gurús de Ferrari para darle esas mejoras que tanto necesita el español y esperando que la diosa fortuna esta vez, esté de nuestro lado. Continuará...

Solo me queda presentaros la belleza de Abu Dabi, ritual de cada gran premio por las virtuales tierras de mi blog. Tenía pensado hacer alusión al pequeño país pero no podía ser más desafortunado, esta vez la belleza, es belleza extranjera. Disfrutar.

Galería de fotos:

 

 

 

 

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