De todas formas, antes de que se encienda la luz roja en la mesa y os cuente esta historia, quiero deciros donde comienza.
Todo acaba centrándose en Twitter y en un inocente mensaje de 140 caracteres. En el, deseaba suerte al programa y ni corto ni perezoso me ofrecí a ayudar. Unos pocos "twitts" después estaba al teléfono con Antonio, su director, que me ofreció por la distancia entrar vía telefónica. Pero no, no soy muy buen cantante por lo que no podía dejar pasar la oportunidad de ponerme ante un micrófono, ¡claro! Entonces, aprovechando que un familiar tenía que partir para Madrid, me metí de polizón en su coche y me lancé a la aventura. Así, llegamos al mediodía del Sábado listos para empezar.
Pero antes, ¿como son las 24h. de LeMans? ¿Como se vive la carrera más seguida y más importante?
Una carrera que cumplía 90 años, siendo esta su 81º edición. Un cumpleaños muy longevo, que nos dedica a reflexionar sobre la magnitud del evento.
La atmósfera de LeMans es algo especial, algo mágico. Se convierte en un lugar de peregrinación, un lugar de culto al que van más de 250.000 personas como meros espectadores o con sus caravanas a pasar un día entero de competición. Todo es a lo grande, desde el Drive's Parade con más de 100.000 espectadores, a las conferencias de prensa de Toyota con 12 personas a la mesa pasando por el gigante Motor Home de Audi.
La gente y sobre todo en España, está acostumbrada a la F1. A que el que sale en la "pole" o entre los cinco primeros son los que van a ganar. Todo es pasajero y en unas dos horas la carrera ha acabado, con pocos contratiempos, pocas opciones a que el azahar consiga entrar en el juego.
Todo lo contrario que en estas 24h. Todo se mide en vueltas, no en milisegundos. No puedes crearte un esquema y querer seguirlo al pie de la letra. Aquí todo esta milimetricamente medido para reaccionar al instante ante cualquier inconveniente. El clima, los golpes y averías, los cambios de pilotos, la elección de ruedas, la noche. Todo el equipo debe dar el máximo durante la carrera, al igual que el coche. En una pista como La Sarthe de 13,6km en la que el 80% se va a fondo, la fiabilidad de los coches es la principal preocupación.
Al fin dieron las 15:00h. de la tarde, la hora de relajarse con el café para muchos, para nosotros el momento de los nervios y más cuando me toco presentarme ante el micrófono.
Quedaban por delante 24h. de carrera y Audi salia decidido como si fuera la última vuelta, treméndamente veloz. Toyota no iba a bajar los brazos ni darse por vencidos, pero antes de darnos cuenta, antes de conseguir asentarnos en nuestros sitios y nada más transcurridas dos vueltas ocurría la tragedia. El Aston Martin V8 Vantege de Allan Simonsen tenía un fuerte golpe lateral contra las protecciones que lo escupían dentro de la pista y que hacia salir al Safety Car.
Un momento que nos pillo de sorpresa y que se alargó más de lo esperado, hasta pasados 40min. de carrera no se iba a retirar el Coche de Seguridad pero ya no importaba, poco después sabríamos del fallecimiento del piloto danés. Un momento extraño, que nos dejó muy fríos y que pese a las máximas medidas de seguridad que hay ahora, todo puede ocurrir. Este deporte nos encanta, pero es un deporte que entraña riesgos. Así que desde aquí le quiero dar el pésame a la familia y al equipo. La carrera continuaría, gracias en parte a la familia que pidió expresamente a Aston Martin continuar, ya que así lo habría querido Allan.
Al fin el Safety Car apagó sus luces y con un regusto amargo volvimos tras los micrófonos. Las vueltas se sucedían y comenzaba el baile de los doblados. En realidad es uno de los pilares de LeMans. Ver como monstruos LMP1 de unos 700CV. y 915kg. sacudían el asfalto y les daban las largas a los pobres GT para avisar de su inminente llegada para acto seguido arrancarles las pegatinas pareciendo que estos estuvieran quietos.
Las horas seguirían pasando, mientras Antonio animaba a que el micrófono no mordía, pero yo intentaba empezar a soltarme sin interrumpir demasiado. Poco a poco fui cogiendo confianza y en ello ayudó las salidas del Safety Car, el tiempo y las buenas viandas que empezaron a circular por la mesa. Pero sobre todo por la llegada de conexiones telefónicas con periodistas que estaban en el propio circuito o compañeros que se pasaban por el estudio para ayudarnos varias horas como Gabriel Alonso, el grandisimo experto Juan Ávila o del programa taurino "Al Primer Toque". Todos ellos con ganas y buenas dosis de ánimo para seguir.
No iba a durar mucho la calma, la tarde llegaba a su fin, en el horizonte el Sol comenzaba a caer y sobre las 21:00, el Audi nº1 que lideraba la carrera rompía el alternador y todas sus opciones a la victoria, por lo que tenía que pasar por boxes unas largas doce vueltas para intentar repararlo y poder volver a pista. Pero casi sin tiempo a reacción el nº3 de Gene se tocaba con un doblado reventando un neumático nada más iniciar la vuelta por lo que perdería un muy buen tiempo. Con estos problemas a Audi seguro se le alteraron un poco los nervios, con un solo coche en pista el nº 2 de Kristensen, McNish y Duval.
Mientras desde AutoFM no dábamos crédito, quizás por pensar en una victoria fácil y en ese momento verse comprometida. Así que exaltados comentábamos la noticia de los problemas de Audi y también a un incrédulo Alejandro firme defensor de la marca de los cuatro aros que no quería creerse la noticia. Mientras, los demás deseábamos que Toyota, como si de David contra Goliat se tratara, pusiera a prueba la templanza de Audi.
Y ya lo creo que lo intentaron, sacaron a relucir su AS bajo la manga y comenzaron a rodar en ritmos bastante más alegres que obligaron al Audi de Kristensen empezar a trabajar en serio para demostrarles a los nipones de Toyota, quien mandaba ahí.
Poco a poco los faros de los coches iluminaban LeMans, la noche entraba en juego. Mientras, el cansancio comenzaba y las bebidas refrescantes aromatizadas a precios populares aparecían acompañando a las pizzas y las tortillas de patata, que en su mayoría y en palabras de Antonio se comió Alejandro a disgusto del pobre director encerrado siempre en la "Pecera".
Con una larga noche por delante intentaríamos marearnos lo menos posible viendo las cámaras onboard, casi siempre desde Audi. En esos momentos veíamos como muchos pilotos cometían errores de pilotaje. Ya sea por el cansancio, la perdida de referencias, los doblados o la propia visibilidad de la noche hacia que se tomara muy en cuenta el firme dicho de que. "Quien gana La Noche gana LeMans".
Los pilotos debían estar muy atentos sabedores de que sus horas eran las más importantes de la carrera. En ellas compitieron Marc Gene "Audi LMP1" y Lucas Ordoñez "Nissan LMP2" demostrando su valía.
Nosotros necesitábamos una motivación necesaria para no quedarnos dormidos, por lo que el sonido de los coches aunque fuera a través de las conexiones telefónicas ya era un regalo para los oídos. Las vueltas se sucedían con el único acompañamiento del reflejo de los faros en la carretera y como "La Noche es Oscura y Alberga Horrores" decidimos lanzar unas ideas para no acabar "Tirándonos tiros" como bien afirmaba, Antonio.
¿Por que no ponemos una cámara y lo hacemos en Streaming? Vale. Y así comenzaría la primera locura de la noche, con el equipo técnico dispuesto a cumplir nuestros sueños realidad. Mas tarde, bien entrada la madrugada comenzaríamos a ver los siguientes pasos por boxes para que el compañero Alvaro se diera cuenta de la trascendental posición "a perrito" del técnico que limpia el parabrisas. Así que con esta nueva idea nos decidimos emular un Pit Stop con la prueba de esa semana. Un Nissan Leaf, pero sin picarnos con los de carreras. No les ganaríamos en velocidad, pero seguro que sí en ahorro de combustible.
En esos instantes el OAK Racing Morgan motorizado por Nissan confirmaba las buenas sensaciones y estaba tranquilo en su primera plaza, más al ver los problemas de iluminación y pinchazos que tuvo su máximo rival el G-Drive Delta ADR.
Comenzamos a plantearnos hacer un descanso de un par de horas para despejarnos ya que todo marchaba con calma, pero estando atentos al monitor por si había cambios. Hasta que el teléfono de nuestro director sonaba y el programa AutoFM entraba en el territorio de las grandes ligas, como Eurosport, que tuvieron la amabilidad de percatarse sobre las primeras 24h. de LeMans en la radio española.
Así que no podíamos parar y menos con la buena inyección de moral que te daba haber salido en el medio deportivo más importante de Europa. Continuamos un rato más hasta que el tiempo comenzó a hacer de las suyas y empezaba a llover en plena noche con coches cercanos a los 300km/h., por lo que el error estaba muy próximo. Y así fue, un Nissan LMP2 se estrellaría contra las protecciones deformándolas por lo que se produjo una nueva salida del Safety Car que pintaba para rato ya que había que reparar un buen tramo de valla.
Una nueva salida que nos permitió tomarnos ese descanso tan deseado como necesario de unas dos horas para cerrar los ojos y liberar la mente. Un tiempo que nos vino genial para volver sobre las 08:00 con un buen café y con más fuerza para alcanzar la recta final de la carrera. Un final de 7 largas horas.
El Sol se asomaba tímidamente por el Este y los nervios en los equipos comenzaban a notarse. Ya había pasado lo peor, la noche, así que, aunque aun quedaran varias horas para acabar el final, el trofeo ya se veía en el horizonte.
Pasaban las horas y en la categoría GT-Pro, Aston Martin estaba cómodamente colocada en las dos primeras posiciones hasta que Frederic Makowiecki chocaba contra el muro y desperdiciaba una victoria muy bien encarrilada. Con estas noticias desde Porsche supieron ponerse las pilas y el 911 comenzaría a apretar.
Así llegarían las 10:30 de la mañana y nos sorprendían por la puerta nuevos colaboradores como Daniel (piloto) Enrique Naranjo (Top Auto) o buenos amigos, ya conocidos, como Juan Avila (Quemando Rueda) y Gabriel Alonso (Locutor/Redactor). Con ellos como apoyo, comenzamos una recta final de infarto, que pocas veces volveré a ver. Escuchar las buenas referencias de alguien que lo vive desde dentro como Daniel, los largos pergaminos de Juan Avila, las varias conexiones telefónicas con periodistas a pie de pista como Mario Herrainz o Jorge Arenas y que mejor para saber como le van a sus equipos que con los responsables de prensa de Nissan, Chevrolet, Audi y Toyota al que me atreví a preguntarle, si los datos sacados de estos coches eran positivos para los coches de producción. Su respuesta duró más de cinco minutos por lo que imagino que debió ser una buena pregunta. Y como colofón una conexión muy especial con el padre de Lucas Ordoñez que nos comentaba como vivían la carrera tanto ellos como su hijo.
Ya nos acercaríamos a las últimas dos horas, lo que suele durar una carrera entera de F1 aquí se vive con la tensión de la última vuelta. Una tensión que fue en aumento cuando vimos que el cielo comenzó a nublarse y el tiempo en la pantalla se volvía loco mostrándonos hasta una nubecita con nieve. Las nubes velozmente se acercarían regresando a la noche, pero no se trataba de ningún eclipse, no. Eran unas nubes negras cargadas de agua que se quisieron despedir a lo grande, ofreciéndonos un enorme aguacero que alteraría a las pocas personas cuerdas que quedaran y provocaría una nueva salida del Safety Car convirtiéndose en el coche más usado de todos los tiempos, más de 5h., un nuevo récord.
A esta intensa lluvia aislada solo resistieron los propios equipos, unos reaccionando rapidisimamente como lo hizo Audi y Toyota, otros no tanto como Aston Martin que se quedó más rato del esperado al haber semáforo rojo en el pit lane. Y otros arriesgándose a seguir con los de seco jugándoselo todo a una carta como hizo Porsche.
Así llegaríamos a la última vuelta, una vuelta muy especial que se hace en formación con todos los coches como mérito a su carrera y a su templanza y con un precioso gesto en favor de Aston Martin dejándoles llegar a meta a la par de los LMP1 mostrando respeto por su piloto Allan fallecido al inicio.
La apuesta por Audi como firme vencedor en LMP1 era total, salió victoriosa pero con más apuros de los esperados. Como bien siempre ha dicho Porsche para ganar LeMans hay que tener tres coches. "El primero acabará rompiéndose, el segundo se accidentará, pero te quedará un tercer coche para poder ganar". Exactamente lo mismo que le ha pasado a Audi en estas 24h. que han conseguido no sin dificiltades seguir aumentando su leyenda como la del piloto Kristensen.
Al igual que nuestro piloto. Marc Gené, el tío español más pluriempleado (Peugeot, Audi, Alfa Romeo, Ferrari) logró un merecidísimo tercer puesto, que acrecienta aun más su historia y la de todos nosotros.
En cambio, sus máximos rivales los chicos nipones estaban contentísimos, sabedores de la superioridad de Audi, los Toyota estaban muy satisfechos con esa segunda plaza como un gran resultado.
En LMP2, los OAK Racing fueron los únicos que mantuvieron bastante calma durante toda la carrera demostrando una y otra vez que eran los mejores. Y otra vez un español, Lucas Ordoñez, conseguiría un difícil cuatro puesto que supo a victoria pero que se puede convertir en podio por la posible descalificación del equipo que se alzó con la tercera plaza.
Pero fué en GTE-Pro donde Porsche se volvió a encontrar con la victoria en favor de Aston con bastantes problemas y mala suerte. Los Ferrari y Corvette, con Antonio Garcia en sus filas, solo pudieron ser meros espectadores debido al equilibrio de rendimiento. (Bastante mal planteado)
Y así solo queda una categoría, los GTE-Am, equipos que tienen que contar con un piloto Amateur entre sus filas y que aquí el más famoso no es era primero, era el cuarto, ya que así quedo el equipo del actor Patrick Dempsey.
Así acaban las 24h. de LeMans y que mejor que dedicarnos un último aplauso, porque no solo los pilotos han sufrido con la carrera, nosotros también. Estar ahí 24h. sentados, intentando trasmitir lo máximo posible y no volvernos locos con las nubecitas de la pantalla, tiene mucho mérito tambien.
La atmósfera de LeMans es especial, es mágica. Una cita con la competición más pura donde espectadores aguantan el frío y el mal tiempo. Donde sufren las horas y el poco sueño mal descansado, pero que decir. ¡Quiero ese bendito sufrimiento! y doy gracias a AutoFM por ello. Un genial programa del motor que podéis escuchar en AutoFM.es
Así acaba mi "Experiencia AutoFM" volviendo en un bus a mi ciudad natal. Ahora desde este teclado solo me queda decir a todos estos chicos, que nunca olvidéis el privilegio de dedicarse a esto que tanto nos gusta. Que sigáis así en familia, porque es así como los resultados acaban llegando. Con buenas ideas, el valor para iniciarlas y las ganas para hacerlas. Pero sobre todo, con el compañerismo por bandera que me demostrasteis.
Pero antes, ¿como son las 24h. de LeMans? ¿Como se vive la carrera más seguida y más importante?
Una carrera que cumplía 90 años, siendo esta su 81º edición. Un cumpleaños muy longevo, que nos dedica a reflexionar sobre la magnitud del evento.
La atmósfera de LeMans es algo especial, algo mágico. Se convierte en un lugar de peregrinación, un lugar de culto al que van más de 250.000 personas como meros espectadores o con sus caravanas a pasar un día entero de competición. Todo es a lo grande, desde el Drive's Parade con más de 100.000 espectadores, a las conferencias de prensa de Toyota con 12 personas a la mesa pasando por el gigante Motor Home de Audi.
La gente y sobre todo en España, está acostumbrada a la F1. A que el que sale en la "pole" o entre los cinco primeros son los que van a ganar. Todo es pasajero y en unas dos horas la carrera ha acabado, con pocos contratiempos, pocas opciones a que el azahar consiga entrar en el juego.
Todo lo contrario que en estas 24h. Todo se mide en vueltas, no en milisegundos. No puedes crearte un esquema y querer seguirlo al pie de la letra. Aquí todo esta milimetricamente medido para reaccionar al instante ante cualquier inconveniente. El clima, los golpes y averías, los cambios de pilotos, la elección de ruedas, la noche. Todo el equipo debe dar el máximo durante la carrera, al igual que el coche. En una pista como La Sarthe de 13,6km en la que el 80% se va a fondo, la fiabilidad de los coches es la principal preocupación.
LA CARRERA:
Al fin dieron las 15:00h. de la tarde, la hora de relajarse con el café para muchos, para nosotros el momento de los nervios y más cuando me toco presentarme ante el micrófono.
Quedaban por delante 24h. de carrera y Audi salia decidido como si fuera la última vuelta, treméndamente veloz. Toyota no iba a bajar los brazos ni darse por vencidos, pero antes de darnos cuenta, antes de conseguir asentarnos en nuestros sitios y nada más transcurridas dos vueltas ocurría la tragedia. El Aston Martin V8 Vantege de Allan Simonsen tenía un fuerte golpe lateral contra las protecciones que lo escupían dentro de la pista y que hacia salir al Safety Car.
Un momento que nos pillo de sorpresa y que se alargó más de lo esperado, hasta pasados 40min. de carrera no se iba a retirar el Coche de Seguridad pero ya no importaba, poco después sabríamos del fallecimiento del piloto danés. Un momento extraño, que nos dejó muy fríos y que pese a las máximas medidas de seguridad que hay ahora, todo puede ocurrir. Este deporte nos encanta, pero es un deporte que entraña riesgos. Así que desde aquí le quiero dar el pésame a la familia y al equipo. La carrera continuaría, gracias en parte a la familia que pidió expresamente a Aston Martin continuar, ya que así lo habría querido Allan.
R.I.P. Allan Simonsen 1978-2013
Las horas seguirían pasando, mientras Antonio animaba a que el micrófono no mordía, pero yo intentaba empezar a soltarme sin interrumpir demasiado. Poco a poco fui cogiendo confianza y en ello ayudó las salidas del Safety Car, el tiempo y las buenas viandas que empezaron a circular por la mesa. Pero sobre todo por la llegada de conexiones telefónicas con periodistas que estaban en el propio circuito o compañeros que se pasaban por el estudio para ayudarnos varias horas como Gabriel Alonso, el grandisimo experto Juan Ávila o del programa taurino "Al Primer Toque". Todos ellos con ganas y buenas dosis de ánimo para seguir.
No iba a durar mucho la calma, la tarde llegaba a su fin, en el horizonte el Sol comenzaba a caer y sobre las 21:00, el Audi nº1 que lideraba la carrera rompía el alternador y todas sus opciones a la victoria, por lo que tenía que pasar por boxes unas largas doce vueltas para intentar repararlo y poder volver a pista. Pero casi sin tiempo a reacción el nº3 de Gene se tocaba con un doblado reventando un neumático nada más iniciar la vuelta por lo que perdería un muy buen tiempo. Con estos problemas a Audi seguro se le alteraron un poco los nervios, con un solo coche en pista el nº 2 de Kristensen, McNish y Duval.
Y ya lo creo que lo intentaron, sacaron a relucir su AS bajo la manga y comenzaron a rodar en ritmos bastante más alegres que obligaron al Audi de Kristensen empezar a trabajar en serio para demostrarles a los nipones de Toyota, quien mandaba ahí.
Poco a poco los faros de los coches iluminaban LeMans, la noche entraba en juego. Mientras, el cansancio comenzaba y las bebidas refrescantes aromatizadas a precios populares aparecían acompañando a las pizzas y las tortillas de patata, que en su mayoría y en palabras de Antonio se comió Alejandro a disgusto del pobre director encerrado siempre en la "Pecera".
Con una larga noche por delante intentaríamos marearnos lo menos posible viendo las cámaras onboard, casi siempre desde Audi. En esos momentos veíamos como muchos pilotos cometían errores de pilotaje. Ya sea por el cansancio, la perdida de referencias, los doblados o la propia visibilidad de la noche hacia que se tomara muy en cuenta el firme dicho de que. "Quien gana La Noche gana LeMans".
Nosotros necesitábamos una motivación necesaria para no quedarnos dormidos, por lo que el sonido de los coches aunque fuera a través de las conexiones telefónicas ya era un regalo para los oídos. Las vueltas se sucedían con el único acompañamiento del reflejo de los faros en la carretera y como "La Noche es Oscura y Alberga Horrores" decidimos lanzar unas ideas para no acabar "Tirándonos tiros" como bien afirmaba, Antonio.
¿Por que no ponemos una cámara y lo hacemos en Streaming? Vale. Y así comenzaría la primera locura de la noche, con el equipo técnico dispuesto a cumplir nuestros sueños realidad. Mas tarde, bien entrada la madrugada comenzaríamos a ver los siguientes pasos por boxes para que el compañero Alvaro se diera cuenta de la trascendental posición "a perrito" del técnico que limpia el parabrisas. Así que con esta nueva idea nos decidimos emular un Pit Stop con la prueba de esa semana. Un Nissan Leaf, pero sin picarnos con los de carreras. No les ganaríamos en velocidad, pero seguro que sí en ahorro de combustible.
Así que no podíamos parar y menos con la buena inyección de moral que te daba haber salido en el medio deportivo más importante de Europa. Continuamos un rato más hasta que el tiempo comenzó a hacer de las suyas y empezaba a llover en plena noche con coches cercanos a los 300km/h., por lo que el error estaba muy próximo. Y así fue, un Nissan LMP2 se estrellaría contra las protecciones deformándolas por lo que se produjo una nueva salida del Safety Car que pintaba para rato ya que había que reparar un buen tramo de valla.
Una nueva salida que nos permitió tomarnos ese descanso tan deseado como necesario de unas dos horas para cerrar los ojos y liberar la mente. Un tiempo que nos vino genial para volver sobre las 08:00 con un buen café y con más fuerza para alcanzar la recta final de la carrera. Un final de 7 largas horas.
Así llegarían las 10:30 de la mañana y nos sorprendían por la puerta nuevos colaboradores como Daniel (piloto) Enrique Naranjo (Top Auto) o buenos amigos, ya conocidos, como Juan Avila (Quemando Rueda) y Gabriel Alonso (Locutor/Redactor). Con ellos como apoyo, comenzamos una recta final de infarto, que pocas veces volveré a ver. Escuchar las buenas referencias de alguien que lo vive desde dentro como Daniel, los largos pergaminos de Juan Avila, las varias conexiones telefónicas con periodistas a pie de pista como Mario Herrainz o Jorge Arenas y que mejor para saber como le van a sus equipos que con los responsables de prensa de Nissan, Chevrolet, Audi y Toyota al que me atreví a preguntarle, si los datos sacados de estos coches eran positivos para los coches de producción. Su respuesta duró más de cinco minutos por lo que imagino que debió ser una buena pregunta. Y como colofón una conexión muy especial con el padre de Lucas Ordoñez que nos comentaba como vivían la carrera tanto ellos como su hijo.
Así llegaríamos a la última vuelta, una vuelta muy especial que se hace en formación con todos los coches como mérito a su carrera y a su templanza y con un precioso gesto en favor de Aston Martin dejándoles llegar a meta a la par de los LMP1 mostrando respeto por su piloto Allan fallecido al inicio.
La apuesta por Audi como firme vencedor en LMP1 era total, salió victoriosa pero con más apuros de los esperados. Como bien siempre ha dicho Porsche para ganar LeMans hay que tener tres coches. "El primero acabará rompiéndose, el segundo se accidentará, pero te quedará un tercer coche para poder ganar". Exactamente lo mismo que le ha pasado a Audi en estas 24h. que han conseguido no sin dificiltades seguir aumentando su leyenda como la del piloto Kristensen.
Al igual que nuestro piloto. Marc Gené, el tío español más pluriempleado (Peugeot, Audi, Alfa Romeo, Ferrari) logró un merecidísimo tercer puesto, que acrecienta aun más su historia y la de todos nosotros.
En cambio, sus máximos rivales los chicos nipones estaban contentísimos, sabedores de la superioridad de Audi, los Toyota estaban muy satisfechos con esa segunda plaza como un gran resultado.
En LMP2, los OAK Racing fueron los únicos que mantuvieron bastante calma durante toda la carrera demostrando una y otra vez que eran los mejores. Y otra vez un español, Lucas Ordoñez, conseguiría un difícil cuatro puesto que supo a victoria pero que se puede convertir en podio por la posible descalificación del equipo que se alzó con la tercera plaza.
Pero fué en GTE-Pro donde Porsche se volvió a encontrar con la victoria en favor de Aston con bastantes problemas y mala suerte. Los Ferrari y Corvette, con Antonio Garcia en sus filas, solo pudieron ser meros espectadores debido al equilibrio de rendimiento. (Bastante mal planteado)
Y así solo queda una categoría, los GTE-Am, equipos que tienen que contar con un piloto Amateur entre sus filas y que aquí el más famoso no es era primero, era el cuarto, ya que así quedo el equipo del actor Patrick Dempsey.
DESPEDIDA:
La atmósfera de LeMans es especial, es mágica. Una cita con la competición más pura donde espectadores aguantan el frío y el mal tiempo. Donde sufren las horas y el poco sueño mal descansado, pero que decir. ¡Quiero ese bendito sufrimiento! y doy gracias a AutoFM por ello. Un genial programa del motor que podéis escuchar en AutoFM.es
Así acaba mi "Experiencia AutoFM" volviendo en un bus a mi ciudad natal. Ahora desde este teclado solo me queda decir a todos estos chicos, que nunca olvidéis el privilegio de dedicarse a esto que tanto nos gusta. Que sigáis así en familia, porque es así como los resultados acaban llegando. Con buenas ideas, el valor para iniciarlas y las ganas para hacerlas. Pero sobre todo, con el compañerismo por bandera que me demostrasteis.
Seguimos compartiendo esta misma pasión.
¡Hasta Luego!














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