Tercer ejemplar. El Golf que quería ser un Quattro.
Quizás esta es la mejor rareza del trío de tres. No por ser loca e irracional, pero esta si tiene valentía. La valentía de creer firmemente en tu obra.
Y así se deben de sentir los chicos de Forge Motorsports, porque aunque este primer Golf (MK1) pueda querer parecerse a los irreemplazables Quattro del Grupo B, si es cierto que tiene algo de personalidad propia.
Esta pensado para correr porque desde Forge quieren inscribirlo en el próximo Pikes Peak. Así que su pala quitanieves, sus bordillos como ensanches, el banco del parque que tienen como alerón y la imposibilidad de meterse un gato en sus bajos dada la irrisoria altura. Esto hace mucho más fácil buscarle un significado coherente a todos estos aditamientos dado que va a competir de verdad. Y para ello volvemos a recurrir a las bondades del turbo para soplar a 1,8 bares y sacarle a este pequeñín, 500CV. para las ruedas delanteras.
Galería El Golf que quería ser un Quattro:









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